Madrid, 22 de septiembre – En la reunión celebrada el pasado 21 de septiembre, Feique trasladó a una amplia representación de los Ministerios de Economía e Industria, encabezada por el vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, y el ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, la situación crítica que el incremento de los precios del gas natural y de la electricidad está generando en el sector químico.
De acuerdo con las previsiones existentes en los mercados de futuros de la energía, el impacto estimado desde el inicio del conflicto hasta final de año supondrá un coste adicional de 1.000 millones de euros en las facturas energéticas del sector, poniendo en riesgo la continuidad de las operaciones de múltiples plantas.
En este contexto, el director general de Feique expuso la necesidad de activar mecanismos complementarios a las medidas adoptadas hasta la fecha. En el caso del gas, la prioridad debería enfocarse en establecer mecanismos de ayuda destinados a las empresas gasintensivas para compensar los costes adicionales derivados del aumento excepcional de los precios del gas, tanto por su uso como combustible como materia prima, similares a las ayudas dispuestas tras la invasión de Ucrania, por un valor acumulado de 825 millones de euros.
En el caso de la electricidad, y valorando positivamente cualquier instrumento que permita generar ahorros estructurales —y, por tanto, a largo plazo— en relación con los peajes, los servicios de ajuste o los impuestos vinculados al consumo, la prioridad para el sector se centra en incrementar las Compensaciones por Emisiones Indirectas de CO₂ hasta el máximo permitido por las autoridades comunitarias, en el marco europeo de ayudas destinadas a compensar los costes indirectos del carbono soportados por determinadas industrias electrointensivas. Feique trasladó esta propuesta, tal y como ya han anticipado Francia, Alemania o Italia, principales competidores internacionales del sector.







